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Algo está cambiando

Creemos que la música es patrimonio de la humanidad y no de Ramoncín y sus secuaces.
Deseamos que suenen en radios libres y comunitarias, de fondos de cortometrajes, centros sociales, okupas, gaztetxes, bares o donde haga falta.
Podéis colgar y compartir estas canciones, grabárselas a los colegas, pero no venderlas ni en el top manta ni en ningún otro sitio. Si nosotros no vamos a hacer dinero con esto que nadie lo haga… ¡que nos enteraremos y os partiremos la cara!.
Grábala, pásala, ¡¡pero no la vendas!!
¡¡Y canta lo que quieras por la calle, que de momento no hay que pagar a la SGAE!!

Con esta declaración de intenciones comienza la web del nuevo disco de Manolo Kabezabolo que ha decidido regalar en la web su último trabajo Aversiones, un trabajo grabado en 2005 y que tras topar con la intransigencia de SGAE y el acojone de las discográficas han decidido colgar en la web. 25 versiones de música popular con letras de Kabezabolo que van desde el Dúo Dinámico hasta Black Sabbath pasando por Miguel Ríos, Elvis Presley, Sex Pistols o Nino Bravo entre otros.
Por otro lado el escritor Alberto Vázquez-Figueroa ha anunciado en su web que regalará a partir de ahora todas sus novelas que serán editadas en tres formatos simultáneos: cara (con tapas duras), barata (de bolsillo) y gratis (descarga web), además todos los periódicos o revistas que lo deseen están autorizados a publicarlas al estilo de las antiguas novelas por entregas con la diferencia que en este caso no tendrán obligación de pagar nada en concepto de derechos de autor. Los motivos que le han llevado a esta decisión los explica claramente en su blog en un artículo en el que crítica duramente a la industria y la administración:

Los editores no tienen derecho a quejarse de que “se lee poco” mientras mantienen el control sobre el precio de lo que en ese momento interesa, ni las autoridades deberían promover absurdas campañas publicitarias que no conducen mas que a gastar dinero; lo que deben hacer es presionar a los editores a la hora de poner los libros al alcance de todos los bolsillos.

Pero esto son sólo dos ejemplos; El Puchero del Hortelano hace tiempo que puso a disposición de su público todos sus discos; Canteca de Macao han pasado del copyleft por internet a una multinacional, pero han conseguido mantener el derecho a que sus seguidores se descarguen y copien el disco; ADN.es se convierte en el segundo diario generalista (junto a 20minutos) con licencia creative commons; y, sobre todo, toda una legión de autores que cada vez más editan su trabajo bajo licencias libres; incluso la Warner va a permitir el acceso gratuito a toda su discografía a través de una web a cambio de compartir los ingresos publicitarios de ésta.
Sin duda algo empieza a cambiar en la “Industria Cultural”… Ya era hora de que se dieran cuenta de que el mundo ha cambiado y su modelo de negocio no sirve para nada.
“La cultura es nuestra y la hacen los pueblos”.

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One Response to “Algo está cambiando”

  1. Sermón liviano sobre el copyleft1
    Las cosas que se tocan pueden también contarse. Dos manzanas, tres libros, una lámpara y tres fanegas de habas. Las cosas que se tocan y se cuentan, todas, hace tiempo también que se cambian por dinero. A más cosas, más dinero (y luego más cosas de nuevo, aunque a veces sólo más dinero). Inventamos los números para eso, un absoluto acierto. En fin, cosas materiales, valor de cambio. Pensemos por ejemplo en Pedrito, persona amiga que, pongamos, posee tres libros. Si decide compartirlos con Julia, y le da dos, ya aprendimos en la escuela que le queda uno. Compartir es vivir, nos dijeron.
    Por otro lado, las cosas que no se palpan se cuentan también pero de otras formas. Dos poemas, una receta, un juego de ordenador, tres canciones. Todas ellas pueden encerrarse dentro de recipientes que las contengan y las hagan palpables (folios, discos…), pero son, realmente, inmateriales. Estas cosas intocables tienen una ventaja evidente respecto a las otras: por mucho que las compartas, su cantidad no disminuye. Digamos que Celia tiene una idea, una idea brillante por ejemplo, una de esas de bombillita y todo. Decide compartirla con su amiga, persona, David y, para sorpresa de ambas y alivio nuestro, resulta que Celia sigue teniendo exactamente la misma cantidad de idea en su cabeza que antes (en todo acaso, puede ser que David tenga su propia opinión y haga que la bombilla de Celia crezca y luzca más).
    ¿Cómo? Sí, es mejor hacer la prueba: comparte con alguien esto que lees. Comparte, si no, una palabra que te guste (maceta, glauco, zanca, sombrajo). Comparte con alguien una melodía de La Barca, enséñale a preparar pasta a la siciliana, a hacer la prueba del nueve. Infaliblemente, la persona que te escucha pasa a tener más y tú no tienes menos. ¡No tienes menos! Era tal vez cierto: compartir es vivir.
    Tomado de la web de “La barca de Sua” grupo de rock granadino que distribuye su primer disco directamente en el top manta.

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