Alifa TV lectura interesante a golpe de click
revista impresa de Alifa te pica la barba

Una historia de amor

07.26.2007 · Guardado en Relatos y poemas

¿Duermes mi amor?…
Hoy ha sido un día largo y las cosas no te fueron bien, lo sé. Sé que otra vez, te levantaste de mal humor. No me has dicho nada pero yo lo sé. Son ya muchos años con tu imagen junto a mí en el espejo. Con tu rabia de lunes por la mañana, acusándome de hacer algo malo, o simplemente de no hacer nada. Como cada día, preparé tu desayuno con amor y esperé tus besos de café antes de irte a trabajar. Y como cada día desde hace tiempo ya, no hubo besos, ni caricias, ni un adiós. No hubo nada. Tan solo tu espalda y una puerta que se cierra tras de ella durante ocho horas al día, y algunas veces más. Volví a quedarme sola en mi prisión de hipoteca por pagar. En “tu casa”, como a ti tanto te gusta llamarla. Cautiva para siempre de un sueño de juventud que hoy se me antoja imposible de alcanzar. Sola. Con los ojos secos ya, de tanto llorar. Viviendo una vida que ya no es mía, porque un día tú me la pediste y yo no te la supe negar. Viviendo mi vida sola… Junto a ti. Cansada. Me siento tan cansada ya…
¿Duermes mi amor?…
Hoy has vuelto a venir tarde para cenar. Yo sentada frente al televisor, apenas pude probar la comida. Temblando de miedo, arrebolada en el sofá. Esperando que vinieras y deseando que no llegaras jamás. Tras un portazo entraste tú, cargado de odio y la excusa del alcohol. Un día más. Sobre tus hombros, el peso de un trabajo que ya no puedes soportar, las burlas de unos amigos a los que toleras porque no tienes más, y el sentimiento de que alguien tiene la culpa de tu triste vida y por ello ha de pagar. Y no soy yo la culpable. Pero una vez más, tú no me quisiste escuchar y los golpes cayeron sobre mí. Y no soy yo la culpable, pero da igual. Insultos, puñetazos, y patadas vuelven a dejar las marcas de tu amor en mi cuerpo que ya no se defiende y se abandona. Y mi cuerpo sangra y duele.
Y mi alma a pesar de no sangrar no deja de doler. Y el amor y el odio que son sentimientos que a menudo caminan juntos de la mano, pugnan por hacerte desaparecer en ese mismo instante, o por justificarte y perdonarte una vez más. Y yo te perdono. Una vez más te perdono y te sigo queriendo. Entonces ves mi sangre y mi cuerpo deshilachado en el suelo y me abrazas, y llorando me dices que lo sientes, que no volverá a suceder. Pero sucederá otra vez mañana y el amor que te tengo, se escapará de mi cuerpo por cada herida abierta en mi carne hasta quedarme vacía.
En la cama me has follado desde atrás, torpe y egoístamente. Sin cariño ni emoción. Aplastando bajo el peso de tu cuerpo; que huele a sudor etílico, mi cuerpo dolorido y seco de pasión que se traga las lagrimas escondiendo el rostro amoratado en la almohada. Después te has dormido abrazándome y yo me he quedado mirando las sombras del dormitorio. No he podido dejar de llorar, pero lo he hecho en silencio por miedo a que despertaras y te volvieras a enfadar. Tu abrazo no me hace sentir segura ni protegida. No es el abrazo de un hombre que esta junto a mi para velar y defender mi sueño, es el del macho posesivo que tras montar a su hembra, atrae hacia si su cuerpo magullado para sentirlo suyo y subyugado. Siempre suyo, o de nadie…
¿Duermes mi amor?
Duerme en calma amor mío, que yo no te dejare de guardar. Sé que tuviste un mal día y un mal día lo tiene cualquiera, aunque junto a ti cualquier día siempre era un día más, otro día para olvidar. Pero eso se acabo. Te prometo que nunca más. Ya no volverás a despertar de mal humor. Nunca mas, mi amor, te prometo que nunca más…
Soy tan feliz al verte dormir. Cuando duermes eres dulce… y te quiero.
Estoy cansada. Tan cansada que me cuesta pensar. Pero no puedo dormir y te miro y acaricio tu pelo entre mis dedos. Y en la otra mano sujeto el regalo que me hiciste por mi último cumpleaños. Decías que estabas harto de mi torpeza para cortarte el jamón,
así que me regalaste este enorme y estúpido cuchillo. Siempre me dio miedo su larga y afilada hoja. Pero ahora, no. Me aferro a su empuñadura como me aferraría al pecho de mi héroe salvador. Me siento tan confundida. Me tumbo junto a ti y te abrazo. Estas frío y en tu pecho un golpe certero ha abierto una pequeña ventana por la que se ha escapado tu vida y la que hasta ahora era la mía. Tu sangre mancha las blancas sábanas que por mi boda me regalo mamá. No importa ya las echare a lavar. A ti nunca te gustaron, verdad amor… Me dejo vencer por el sueño, ya no puedo aguantar más. Me cuesta tanto pensar…
¿Duermes mi amor?
¿Sabes, vida mía?….Pienso que mañana, será un día mejor.

El Niño Nube
Dedicado a tod@s aquell@s que estamos hart@s de ver como año tras año las listas de muertes por violencia de genero se multiplican…

___________
Si te ha gustado la entrada, ¡subscribete a nuestro Feed RSS! También puedes seguirnos en Twitter.

Leave a Reply