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Dedos, Confucio y #WikiLeaks

07.12.2010 · Guardado en General

WikiLeaksA Confucio, filósofo chino del siglo V a.C. se le atribuye la frase “El filósofo señala la luna, los tontos miran el dedo”. A veces, esos tontos no sólo miran el dedo, sino que quieren cortarlo de raíz para que no vuelva a hacerlo. Esto ocurre con el escándalo de WikiLeaks, especialmente después del arresto del fundador, Julian Assange, en Gran Bretaña. El gobierno de EEUU ha visto desvelada su política exterior salpicando de polémica al resto del mundo dejando en evidencia las miserias de este actual sistema. Los que afectan a España son varios, pero el más alarmante es el hecho de que se intentó bloquear la investigación del asesinato de José Couso, cámara de Telecinco muerto por herida de bala en la guerra de Irak. Mientras sus asesinos siguen libres y protegidos por el gobierno de EEUU, Julian Assange ha servido como chivo expiatorio por “motivos de seguridad para los gobiernos”. Se ha demostrado que las grandes empresas son las que controlan el interés comercial de los Estados para su beneficio propio, algo que muchos llaman “neoliberalismo” o, volviendo de nuevo siglos atrás, “tiranía”, concepto tan antiguo como el de “democracia”.
Julian Assange señala, los Gobiernos y las grandes corporaciones miran y sueñan con tener ese dedo en sus vitrinas. Otros, como esos asesinos de José Couso, siguen en sus casas contemplando el panorama.

Dani Conil en Daniel M. Blog.

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Crisis: Una historia de terror

11.06.2010 · Guardado en General

“La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.”

Artículo 1 de la Constitución Española.

Cuenta la leyenda que, hace mucho, mucho tiempo, se estableció un gran pacto en El Reino en el que, a imagen y semejanza de otros reinos y repúblicas, se hablaba de grandes cosas como igualdad, derecho al trabajo o a la vivienda y que decía una cosa extraña para aquellos tiempos, algo de que la soberanía residiría en el pueblo y de él emanarían los poderes del Estado, que habría un parlamento elegido por sufragio universal y un montón de cosas bonitas más…

Hoy, cuando enciendo la tele y recuerdo esas estupendas intenciones, no puedo parar de reír y reír… reír, por no llorar, claro. Y es que en las últimas semanas asistimos atónitos a la realidad que se nos había tratado de ocultar y maquillar y vemos como unos extraños entes ambiguos e informes (como si no hubiera nombres y apellidos detrás de todo esto) dictan a esta y otras democracias lo que tienen que hacer. Hablamos, señoras y señores, de “los mercados”. Y sí, son ellos los que controlan y dirigen…

Se habla de que la crisis empezó hace dos años. Yo creo que no. La crisis, si es que alguna vez ha habido realmente un estado de no-crisis, comenzó hace una década. La llegada del euro disparó los precios gracias al redondeo y a esa extraña equivalencia mental de que un euro eran veinte duros. Y los precios subían y subían, y los sueldos se mantenían y se mantenían, incluso bajaban y aumentaban los contratos temporales y precarios… Pero una orgía de créditos y la abundancia de trabajo nos hizo vivir un espejismo en el que todo era posible… “me compro una casa”, “y con la casa, el coche, la tele de plasma y la play 3” “pos yo además le compro un coche a mi mujer y nos vamos de vacaciones un mes”.

Seducidos por una falsa bonanza, anuncios de dinero fácil (que casi crecía en las macetas), muertos de hambre que venían de otros países a hacernos el trabajo sucio (¡fijate si habría trabajo que hasta se mataban por venir aquí!) y políticos y empresas que se llenaban la boca con plusvalías, superavits y beneficios record, nos pensamos que el sueño nunca acabaría… pero se acabó.

Entonces fue cuando aparecieron en las portadas esos mercados que se habían estado llenando los bolsillos y desviado fondos a paraísos fiscales (+) durante tantos años e hicieron catacrash. El juego parecía que también se había acabado para ellos… Y empezó la puesta en escena. Un par de bancarrotas por aquí, un par de lagrimitas por allá y los gobiernos inyectaron miles de millones de euros y dólares para que esos pobrecitos bancos y empresas no cayeran y arrastraran consigo a todo el sistema.

Así comenzó el mayor robo jamás contado. Los gobiernos se endeudaron para prestar a muy bajo interés (1%) toneladas de dinero a los bancos, para que los mercados no se hundieran. ¿Y qué hicieron esos bancos? Pues tapar algunos agujeritos, que ellos también se habían emocionado con la bonanza y habían tenido sus excesos, y, sobre todo, comprar deuda pública a los mismo gobiernos que le habían prestado el dinero, osea “devolver”, prestar lo prestado, pero ahora con un interés mucho más apañado (5-7%). Un negocio redondo, sí señor.

Ahora, una vez saneados, quitada de enmedio gran parte de la competencia (sobre todo la de esos molestos ciudadanos que se montaban pequeñas y medianas empresas y querían parte del pastel haciendo competencia a las franquicias), ahora exigen y obligan a través de sus super-mega-ultra-democráticos organismos que nadie ha elegido, como son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y sus sistemas infectados, la UE y EEUU, obligando a recortar derechos laborales, gastos sociales y todas esas cosas incomodas para el gran capital.

Y es que estos europeos, tan acomodados en su socialdemocracia, sus ayudas estatales y su bienestar… no se dejaban, y había que montar un buen circo que hiciera de vaselina para que todas estas reformas entraran suaves. Y es que la doctrina del shock funciona de perlas, nada como acojonar a la ciudadanía para imponerle grandes recortes a sus libertades y derechos sin que rechisten demasiado.

Eso sí, la soberanía emana del pueblo y los políticos gobiernan para su pueblo. Y el que diga lo contrario es un miserable.

Manel Fontdevila en Público

Solo una crisis -real o percibida como tal-produce un verdadero cambio. Cuando ocurre esa crisis, las acciones que se emprenden dependen de las ideas existentes en aquel momento. Ésa es en mi opinión, nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes y mantenerlas vivas y disponibles hasta que lo políticamente imposible se convierta en políticamente inevitable”

Milton Friedman, Premio Nobel de Economía e ideólogo de la Doctrina del Shock.

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Recién acabado el artículo me encuentro estos otros en la misma línea: Los mercados están rodeados, por Juan Carlos Escudier; Una política del miedo para arruinar a los europeos, por Carlos Enrique Bayo; La derrota de la izquierda, por Ignacio Escolar.

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Reflexión: 1.700.000 millones de €uros en Europa + 700.000 millones de dolares en EEUU de ayuda a los bancos. ¿Qué no se podría haber hecho si en lugar de salvar a los bancos se hubiera gastado en inversiones directas?. ¿A cuanto tocaríamos por cabeza?

Unos durillos pa los bancos

Une los puntos y te asustarás

15.04.2010 · Guardado en Sin categoría

“En España hubo una transición democrática que es el orgullo de todos, y una ley de amnistía que también fue tema de orgullo para muchos.” -María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP-

Todos hemos jugado alguna vez, de niños, a ese pasatiempo conocido como “Une los puntos”. Ya saben cómo funciona: tienes que unir con una línea continua una serie de puntos numerados y dispersos, hasta desvelar el dibujo oculto, que es una sorpresa.

Algo así hacemos en España de un tiempo a esta parte. En el papel se nos han ido acumulando unos cuantos puntos gruesos con muy mala pinta: una corrupción política repartida por todo el país, una justicia muy conservadora y cada vez más politizada, una crisis económica que pagamos los trabajadores, amenazas a las pensiones y los derechos laborales, privilegios e injerencias de la iglesia católica, pero también el impresentable proceso contra Garzón a manos de la mismísima Falange, o la reciente brutalidad policial en el Cabanyal.

Cada uno de esos puntos ya es de por sí feo, pero si los unimos con el bolígrafo a la manera del citado pasatiempo infantil, el dibujo resultante es peor aún: un retrato de la democracia española a fecha de hoy en la que ésta no sale precisamente favorecida. Al contrario, el dibujo desvelado es espantoso, incluso da miedo.

Hoy catorce de abril, día de reivindicación republicana, todos miramos ese dibujo. Y no nos gusta. Por eso queremos una República. No es sólo que podamos elegir al Jefe del Estado, es mucho más: se trata de construir un país donde podamos unir los puntos y el resultado sea otro, mejor, más habitable. “Una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y Justicia”, como pretendió serlo España en 1931.

De todo esto podemos hablar, desde hoy, en la “Concentración Permanente por la Justicia Universal” que un grupo de personas y asociaciones han convocado en Madrid, en la Escuela de Relaciones Laborales de la Complutense. Se trata de reivindicar justicia para las víctimas de la dictadura y denunciar la impunidad, pero también, o sobre todo, construir una democracia que merezca tal nombre, que no dé miedo ni vergüenza al unir los puntos. Viva la República.

Isaac Rosa, Trabajar cansa.